| Título : |
El español y los siete pecados capitales |
| Tipo de documento: |
texto impreso |
| Autores: |
Fernando Díaz-Plaja, Autor ; Antonio Mingote, Ilustrador |
| Mención de edición: |
11ª ed. |
| Editorial: |
Madrid : Alianza |
| Fecha de publicación: |
1970 |
| Número de páginas: |
280 p. |
| Dimensiones: |
18 cm. |
| Idioma : |
Español (spa) |
| Etiquetas: |
España : Usos y costumbres |
| Clasificación: |
821.134.2 Literatura en Castellà |
| Resumen: |
Obra escrita con un humor y una agudeza sobre los que no pasa el tiempo, EL ESPAÑOL Y LOS SIETE PECADOS CAPITALES es una radiografía incomparable de los usos y costumbres de los españoles. «He querido yo enterarme dice FERNANDO DÍAZ-PLAJA, en su prólogo al libro de lo que es esa difícil, asombrosa, inigualable selva española saliendo y viendo fuera otros árboles que hicieran posible la comparación. Para que este libro naciera se ha necesitado distancia física, no moral. El que describa los defectos españoles, no me libra de ellos. Si uno de los caminos para encontrar los ejemplos de este libro ha sido desojarme hacia fuera, otro, igualmente eficaz, ha consistido en buscar en mi interior. Quien firma no es, pues, un juez: más bien resulta un testigo y, a veces, un cómplice.» |
El español y los siete pecados capitales [texto impreso] / Fernando Díaz-Plaja, Autor ; Antonio Mingote, Ilustrador . - 11ª ed. . - Madrid : Alianza, 1970 . - 280 p. ; 18 cm. Idioma : Español ( spa)
| Etiquetas: |
España : Usos y costumbres |
| Clasificación: |
821.134.2 Literatura en Castellà |
| Resumen: |
Obra escrita con un humor y una agudeza sobre los que no pasa el tiempo, EL ESPAÑOL Y LOS SIETE PECADOS CAPITALES es una radiografía incomparable de los usos y costumbres de los españoles. «He querido yo enterarme dice FERNANDO DÍAZ-PLAJA, en su prólogo al libro de lo que es esa difícil, asombrosa, inigualable selva española saliendo y viendo fuera otros árboles que hicieran posible la comparación. Para que este libro naciera se ha necesitado distancia física, no moral. El que describa los defectos españoles, no me libra de ellos. Si uno de los caminos para encontrar los ejemplos de este libro ha sido desojarme hacia fuera, otro, igualmente eficaz, ha consistido en buscar en mi interior. Quien firma no es, pues, un juez: más bien resulta un testigo y, a veces, un cómplice.» |
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